un poema de 'Alquimia ha de ser'



A ti, esta mandala que llamas rueda del tiempo,
a ti, alma del mundo, mediadora,
disolución del cuerpo para borrar mi nombre,
el rocío te lava tu negrura,
con las bayas de muérdago
te hace ascender del lucero del alba.
Eres la plata líquida
entregada a los cuidados del Mundo,
la playa protegida donde varar mis naves.
A ti, águila que une los contrarios
en el latido perenne de Oriente,
redoma sobre el fuego.
Como la piedra hecha y acabada
con cuya piel se cubrirá el poeta
hasta borrar su rastro.
En las dulces aguas de tu matriz me recibes,
simiente de la Luz.

Alquimia ha de ser
ed. Renacimiento, Sevilla 2014

Publicar un comentario

  © Blogger template Shush by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP