Luna y ciencia nocturna de Santos Domínguez

     
     Con una preciosa cita de Enis Batur, "La poesía es luna y ciencia nocturna", se abre el último poemario de Santos Domínguez. Siempre digo yo que es exquisito y elegante el gusto de este gran poeta -y amigo-. Se deleita en el detalle como un esteta refinado para la creación poética. Con un lirimo pleno, desbordado, exquisito gusto, sí señor, para las cosas del espíritu y de la poesía. Santos Domínguez, el poeta cacereño, que "ve" pájaros dorados y pájaros azules. Lirismo extremo. Nos da la poesía, nos ofrece su vida "en la hora del sosiego de los pájaros".


...los pájaros.
Son la mano que escribe sobre el tiempo del sueño
las armonías secretas...



Arde en su vuelo el pájaro.
No se quema en el aire. 
Es sólo de palabras la llama que lo eleva.


...en los colores lentos del olvido,
al final de la tarde
Fue un lugar para el fuego,
fue el eco de las ánforas...




Con un virtuosismo romántico que se percibe a través de los sentidos, esta poesía de las sensaciones, los colores, presagio inequívoco de la altura de vuelo de quien experimenta la escritura de estos versos.
Va colocando además citas literarias magistralmente Santos en todos los poemas del libro, como queriéndonos mostrar a los lectores su noble taller de trabajo, escenario cotidiano de su vivir, envés de la moneda de su mundo.



Y tú, que nunca vuelves, 
has vuelto a la memoria venenosa


Este libro blanco de los pájaros. De todos los pájaros del mundo, en su apelación más profunda a las emociones.




Signos en movimiento, savia que habita el aire

...del pájaro lucífugo al alba de la alondra.
Donde flota la luz y borra los recuerdos.



Una insondable música, instintiva y secreta,
llegada de otro mundo, guía su vuelo callado.


Santos Domíguez educa su mirada -y por ende la nuestra- en la naturaleza secreta de las cosas de este mundo. La vida emocional plena, en un periodo del mundo como éste en que la emoción está casi muerta. 
Juega con las palabras, ama el lenguaje que le ha sido dado y conoce a la perfección. Se deja querer por él. La experimentación poético-musical. La poesía culta.



desde el hondo silencio,
la monodia solemne,
la despojada nitidez del mundo...



...notas de cristal transparente
que un día dictó un ángel
la sosegada lentitud del mundo,
el giro de los astros...



...irrumpe la vida en la tregua del pájaro,
en la flauta delgada del desvanecimiento.



Voz líquida del pájaro, canto que se confunde
con el agua que corre oculta en el arroyo.
Todo lo que se escucha ya es cristal transparente,
presencia azul del tiempo






El irracionalismo en los versos de Santos Domínguez no es un irracionalismo gratuito ni falso. Antes al contrario, arroja luz sobre nosotros, se abre paso a galope en nuestro corazón en silencio. Con intención de verosimilitud.



ni el oído comprende más allá del silencio
la involuntaria pulsación del miedo



...pájaros oscuros
...ceniza de asteroides
en la órbita callada, incansable, del mundo.



traen los días sus preguntas
en los leves umbrales de la primera luz.



en los itinerarios secretos de los pájaros...






VÍSPERA DEL PÁJARO



Esta luz de la tarde, marítima y naranja,
vibra en el ojo y deja salitre en las pupilas,
en el lugar exacto donde vuelca la sangre
su insistente ceguera de penumbras.
Desde el mar la blancura sesgada de los pájaros
vuelve al lugar del sueño, al refugio escondido
en la simiente oscura de la noche.
La quietud de la hora se desliza en silencio
como un río hacia la sombra
por el sigilo lento de la tarde.
Es el mismo lugar donde vivieron
la víspera del nombre y el fulgor de la espiga.
Y la vida miraba hacia delante
y no era de ceniza su memoria, su materia de olvido.
Laten bajo la nieve unánime del tiempo
los frutos despoblados de un corazón en calma
y el pormenor de arena que te hiere la frente
con pájaros dormidos.
Levadura de espejos, manual de raíces,
inventario de esporas o saldo de pavesas.
Y hay días indigentes
como un amanecer de invierno en las estepas.
Pétalos o campanas
o el dolor con espinas sucesivas
en las llamas azules de las noches del hielo.
Pájaro equinoccial, víspera azul del canto.
Todo es llama sin canto,
respiración frutal de la mirada,
expectación de pájaros ocultos.
Allí tú oyes la luz,
que canta, aún no nacida,
en la intuición de vuelo del pájaro en el alba.
A otra vida más alta cantará cuando cante
la luz en la semilla o el fruto del invierno
que poco a poco nos convierte en nieve.



Infinito caleidoscopio de imágenes que el poeta reclama para sí, rizando el rizo de la elegancia. Nos ofrece la materia y la semilla.



Comparten el silencio
la garganta de arena y el presagio del hielo...



...la caligrafía secreta de su vuelo



donde bate sus alas el pájaro del sueño.
Siento el vacío sideral del mundo,
el vértigo del tiempo...



escribo a tientas: voy
como un pájaro en vuelo
que ignora los caminos de la tarde


versos extraídos del poemario
LUNA Y CIENCIA NOCTURNA
de SANTOS DOMÍNGUEZ
Premio Alegria 2010
ed. Icaria
Santos Domínguez, poeta

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