la Obra total de Antonio Colinas

      
     Repaso ahora antiguos mails, correos que me llegaron antes y durante la pasada navidad -ajetreados días "luchando" a todas horas con Óliver- y recuerdo uno muy especial de mi maestro Antonio Colinas. Me contaba que acababa de llegar hacía poco de México, de la feria del Libro de Guadalajara, donde había tenido una acogida fabulosa entre sus lectores aztecas. Me adjuntaba además información sobre su nuevo libro que verá la luz en breve -el mes que viene- en la prestigiosa editorial Siruela. Se trata de su Obra poética completa, tesoro extraordinario para los que le seguimos de cerca desde hace años, la Obra total para los que vivimos todavía en la historia y en el mito de la Poesía.


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Ediciones Siruela publica la poesía completa de una de las voces más personales y valiosas de la poesía española actual.

Novedades enero-marzo 2011
Ediciones Siruela
22 febrero poesía 
ANTONIO COLINAS / OBRA POÉTICA COMPLETA (1967-2010)
Libros del Tiempo n.º 303 968 pp. 
 
    Antonio Colinas (La Bañeza, León, 1946), poeta, narrador, ensayista y traductor, es autor de una amplia obra escrita en varios géneros literarios, del que no es el menor el de la poesía, que nutre siempre el conjunto de su escritura. Además de libros de poemas, es autor de dos novelas, de cuatro libros de relatos, de estudios biográficos sobre Giacomo Leopardi, Vicente Aleixandre o Rafael Alberti, de tres libros de aforismos, entre los que destaca Tres tratados de armonía, y de varios de pensamiento, especialmente centrados en temas de poética o relacionados con las distintas artes. Entre otros, ha recibido el Premio Nacional de la Crítica (1975), el Premio Nacional de Literatura (1982) y el Premio de las Letras de Castilla y León (1999).

     «Antonio Colinas, joven maestro. El itinerario reiterado del poeta consigue la meditación lírica a lo María Zambrano, el esencialismo de un Juan Ramón Jiménez menos exaltado y,por supuesto, un parentesco con sus propios versos, cada vez más recogidos en lo íntimo.  Hoy Colinas es nuestro poeta esencial, o de lo esencial: una dirección poética que se había perdido.» (Francisco Umbral)

     «Antonio Colinas es una de las personalidades más destacadas de la juventud literaria española, figura ya en la primera línea de los poetas jóvenes y para mí es uno de los de obra más brillante y cumplida. Le considero como uno de los valores más personales y sólidos de la nueva literatura española. Creo en su brillante realidad y porvenir.» (Vicente Aleixandre)
     
     En 1990, María Zambrano escribió sobre la poesía de Antonio Colinas que ésta «no se perdería» porque era el resultado de haberse elaborado «paso a paso»; es decir, se debía a un proceso creativo en el tiempo y profundamente unido a la experiencia de vivir. En estevolumen el lector encontrará la obra poética total de este autor, que se abrió en los años sesenta con libros como Preludios a una noche total, que se expandiría con uno de lospoemarios más emblemáticos de la poesía española última, Sepulcro en Tarquinia, y quemadurará en otros como Noche más allá de la noche, Jardín de Orfeo, Libro de la mansedumbre, Tiempo y abismo o Desiertos de la luz. Este volumen recoge dieciséis libros, algunos rescatados o ampliados ahora, como La viña salvaje, o El laberinto invisible, que incluye sus últimos poemas inéditos. Esta visión de conjunto y cambiante supondrá para el lector una experiencia útil e iluminadora. 
 
Salvemos la casa de Aleixandre, Enero 2003

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Antonio Colinas conmueve con sus poemas, marcados por la experiencia de vivir

 4/12/2010   

Guadalajara (México)
     
     Resumir casi cincuenta años de poesía no es fácil, pero el poeta español Antonio Colinas logró hoy emocionar a un nutrido grupo de lectores a los que leyó una selección de sus poemas, "muy unidos a la experiencia de vivir" y que, "frente al malditismo airado", buscan sanar. "La poesía es palabra que sana y salva", dijo Antonio Colinas, de 64 años, en una de las veladas poéticas que se organizan en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y que representan un verdadero remanso de paz en medio de la multitud que hoy ha acudido a la FIL, la víspera de su cierre. 
     Colinas, uno de los poetas españoles más premiados y cuya obra se caracteriza por su capacidad para fundir tradiciones literarias, culturales y filosóficas, fue presentado por la escritora y periodista mexicana Karla Sandomingo. Sandomingo (Guadalajara, 1970) aludió a "la contemplación, a las imágenes poéticas que reflejan instantes visuales como ráfagas", como una de las constantes de la poesía del autor de "Sepulcro en Tarquinia" (Premio Nacional de la Crítica 1975). Como reveló esta poeta, Antonio Colinas se considera "un extraterrestre", porque "en estos tiempos que corren", dados a la frivolidad, dedicarse a la poesía no es lo habitual. Y aunque sea un extraterrestre, el escritor quiere que sus versos "no se deslinden del lector, que no sean inaccesibles". "La obra de Colinas tiene como punto de partida la vida cotidiana, desde la cual observa el mundo", afirmó Sandomingo, antes de que el autor de "Los silencios de fuego" hablara de las tres grandes etapas que hay en su poesía, la primera de ellas "más apegada a la emoción, a la cultura" y cuya obra central sería "Sepulcro en Tarquinia". Ese libro es, en opinión de muchos lectores, el mejor de Colinas, pero el escritor prefiere "Noche más allá de la noche", perteneciente a una etapa "más meditativa". Con la madurez, el escritor alumbró versos "más humanistas" y en los que aparecen "los temas de nuestro tiempo, como el amor, la naturaleza, la muerte, el más allá y lo sagrado", sin que esto último tenga que ver, aclaró, "con lo clerical ni lo religioso".
     Este escritor, que dentro de pocos meses publicará su obra poética completa en la editorial Siruela, fue leyendo poemas de todas esas épocas y, entre uno y otro, iba diciendo que su poesía está "muy unida a la experiencia de ser", y que, aunque sus raíces estén en León, al noroeste de España, su obra "es un diálogo con otros lugares, con otras culturas, sobre todo con el Mediterráneo". De símbolos del Mediterráneo está cuajado el poema "Fe de vida": "Esperar junto a este mar (en el que nacieron las ideas)/ sin ninguna idea. (Y así tenerlas todas.)/ Ser sólo la brisa en la copa del pino grande/, el aroma del azahar, la noche de las orquídeas/ en las calas olvidadas", dicen sus primeros versos. Colinas reside actualmente en Salamanca (oeste de España), pero antes vivió en Italia, en Córdoba (sur de España) y en la isla de Ibiza (en el archipiélago de las Baleares), y a la que fue a pasar un año y se quedó veintiuno. Como todo ser humano, Colinas ha pasado por momentos duros en la vida y hacia los 40 vivió algunos de ellos. A esa edad "todo se convulsiona y hay descreimiento, desengaño. Esos momentos el poeta los supera con la escritura", confesó este hombre que ha ganado premios como el de Castilla y León de las Letras y el Internacional Carlo Betocchi por su labor de puente cultural entre Italia y España.
     En su poesía "está la vida, pero no es poesía de la experiencia". "La palabra poética tiene que ser nueva, tiene que metamorfosearse", y no ser una mera "fotografía de la realidad". La poesía "debe tener un voltaje y debe emocionar", concluyó el escritor. 

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Antonio Colinas, una voz sin fronteras y el rock star del momento 

 

 5/12/2010


Guadalajara, Jalisco

     La tarde del viernes, Antonio Colinas se convirtió por un momento en una suerte de estrella de rock; al salir del Salón 1 —donde fungió como moderador de un diálogo que reunió a los poetas Antonio Gamoneda y Juan Gelman—, fue abordado por un grupo de jóvenes que le solicitaron que les firmara el libro que compraron al ingreso de la sala y, por si no hubiera sido suficiente, se acomodaron todos en torno a él para la foto del recuerdo. Colinas esperó que a la cámara hiciera cuatro veces “click” y después fue recuperando el espacio para transitar tranquilo. Todavía no se publica su Obra poética completa, editada por Siruela, y ya han comenzado a acecharlo; aunque quizá la razón de ello sean los innumerables libros que ha publicado en diversos géneros literarios, lo que lo convierte en uno de los autores más importantes de la comitiva de Castilla y León que llegó a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
     “No hemos llegado a tiempo de publicar el libro, aparece en febrero. Son 16 libros, casi 50 años de poesía. Yo también soy mayor, en el sentido que decía Gelman, aunque me trataran de joven. Y, bueno, será un poco el resumen de mi vida, en el sentido de que poesía para mí y vida, siempre van unidos”, advierte el autor.

     Antonio Colinas le ha apostado a ser un escritor del mundo, a no quedarse en un solo lugar y mirar más allá, aunque ello no significa que deje atrás sus orígenes. “Tengo mis raíces en León, en mi tierra, pero siempre me he esforzado por proyectar estas raíces; un poco por mis vivencias, he estado muchos años en el Mediterráneo en Italia en una isla, pero también por mi confección de la poesía, que creo que debe tener ese sentido de universalidad, en el sentido de que el ser humano no habita una aldea, sino un planeta, lo cual no quiere decir que esté a favor de una mala utilización de la globalización. Quiere decir que hay ese universalismo fértil”. Es por ello quizá que a Antonio Colinas no se le puede insertar en una generación literaria, pues al final decidió seguir un curso independiente. “Una generación tiene un interés didáctico: puede servir para iluminar en la enseñanza, para formar a los jóvenes, pero también hay un uso interesado de las generaciones literarias, como de las antologías, y yo creo que a la larga lo que queda son los poetas independientes, a la larga cada poeta tiene su voz; llega un momento en que el poeta tiene que ser fiel a su propia voz: dejar de escuchar los cantos de sirena, aguantar las críticas, saber que va contracorriente de su tiempo, y seguir escuchando su propia voz, que ahí es de donde nace su palabra”, dice.

En 50 años cambian muchas cosas, ¿cómo ha mutado su voz poética?
 
—Mi voz creo que asomó desde el principio. Era una voz emocionada, lírica; aparecieron también los grandes temas de mi poesía: el amor, la naturaleza. Pero luego, claro, fui evolucionando, me puse a tono con los poetas de mi generación; hice una poesía en la etapa en que viví en Italia más apegada a la cultura, a la cultura siempre como expresión de lo vivo. Y luego, a medida que avanzamos en años, el poeta va de la emoción a la meditación; la poesía se va volviendo más meditativa, hay más pensamiento en nuestra poesía, de tal manera que eso sería una segunda etapa; y en una tercera, que podríamos considerar de carácter más humanista, aparecen los temas de nuestro tiempo, las guerras, el terror, la unión de las dos Alemanias, la caída del Muro, pero estos temas siempre filtrados a través de mi voz, que busca siempre la universalidad.

¿Hay poesías que se quedan solamente en sus territorios, que no alcanzan a superar las barreras?
 
—En sentido positivo y negativo sucede esto. Es decir, a veces la poesía muy localista se queda en un costumbrismo, tiene un sentido popular o antropológico, pero normalmente el poeta trabaja con los grandes temas y los grandes temas son universales: el amor, la naturaleza, el tiempo, la muerte, el más allá, lo sagrado —una presencia, toda la realidad, como digo yo, es sagrada, si el ser humano la mira con ojos de piedad—. Entonces, estos grandes temas son universales, por eso en este tipo de eventos internacionales todos vibramos con la poesía.
 
Frase: "No hay una sola poética, sino tantas poéticas como poetas auténticos"

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Antonio Colinas y Caterina Valdés durante los Premios Príncipe de Asturias,  
Hotel Reconquista, Oviedo, Octubre 2010

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