Radio París III




Más de "Zoki". Más material en prosa del genial poeta navarro habitante insigne de París. Allí 'para', haciendo de la ciudad su frontera, arquero infatigable en trance de cargar su arco. De carcaj repleto de ideas bullendo, hirviendo en la coctelera. Abre la boca o toma la pluma "Zoki" y sus palabras son botín incalculable, haciendo siempre vida común con la inteligencia
Por ello, porque sí, porque me apetece hacerlo —no hay otra razón, me hago eco yo aquí de sus 'cosas', de sus 'historias' más recientemente publicadas en diferentes medios. Todo lo que él ama, si no ahora de momento, acaso más adelante en mi vida, más tarde o más temprano, será amado por mí. Vaya entonces en gratitud un saludo y un fortísimo abrazo por delante, de ésos fuertes que suele dar él siempre que vuelve a verte.




8 de octubre de 2010

Paseo por Bruselas. Un familiar, nacido en una ciudad con el mismo nombre pero dentro del ambiente provinciano de los años treinta, me ha transmitido el tedio que padeció en la infancia y adolescencia. La realidad de 2010 es diferente. El hecho de que el Parlamento Europeo tenga su sede aquí contribuye a un cosmopolitismo agradable. Al punto me impresiona la belleza de su plaza central. En las cercanías se combinan con gracia edificios de estilos arquitectónicos opuestos, y lo moderno es menos fallido que en París. Callejeo durante horas hasta detenerme en el museo de René Magritte. Tres pisos con cuadros, fotos divertidas y vídeos. Escucho risueño el francés de marcado acento belga de Magritte y Georgette, su esposa. Una vez más, André Breton es descrito como un ser eclesiástico, incapaz de permitir el menor gesto libre. Nueva caminata y llego al Parlamento Europeo. Los colores y formas del hemiciclo invitan a la siesta política. Por fin doy descanso a los pies y tarea deliciosa al estómago: caracoles y jamón comprados en una tienda española. Ya puede llover con la tristeza de noviembre.






5 de Noviembre de 2010

Algunos críticos y escritores opinan que la poesía se aleja definitivamente de los límites del verso. Otros la ven refugiada en páginas de género literario indefinido. Mientras se habla de apertura y evolución, sus lectores deben hacer cursos de espeleología y alpinismo para la búsqueda eficaz de unos volúmenes que a menudo ocupan las baldas menos accesibles de las librerías. No obstante, más allá de fronteras neblinosas y codicias mercantiles, continúa la validez de los textos que nos ofrecen una profundidad sin etiqueta. Los libros de Felipe Benítez Reyes o Álvaro Valverde carecen del eco de las canciones populares, pero tampoco necesitan el maquillaje de las modas. En ese mundo apartado la sintonía entre el público y el artista alcanza a veces una calidad tan inmediata como difícil de olvidar. Pongo un ejemplo: en la primavera de este año el poeta Juan Carlos Mestre fue con su acordeón al Museo Jorge Oteiza y, después de explicar que la poesía es una pequeña caja de herramientas, se produjo la emoción unánime. Para quienes lo escucharon el gozo sí es una parcela delimitada con claridad.

Radio París
Por Francisco Javier Irazoki


***



9 de noviembre de 2010

En cuestiones literarias el año 2010 dejará un hito sobresaliente: la resurrección de Félix Francisco Casanova. Francisco Javier Irazoki ha seleccionado los poemas de 'Cuarenta contra el agua', la antología poética de Félix Francisco Casanova. El poeta canario murió en 1976, sin haber cumplido 20 años. Un misterioso escape de gas mientras se bañaba puso punto y final a su vida y a su obra. Esta última había nacido con la espontaneidad propia de los genios. Con seis o siete años escribía versos que asombraban a su padre, médico y también poeta. El hombre no era capaz de identificar en qué libros de su biblioteca podía haberse inspirado. Eran demasiado personales y esotéricos como para poder esclarecerlo. Antes de morir, Casanova dejó escritos varios poemarios, algún que otro cuento y la novela El don de Vorace, publicada hace unos meses por Demipage. Esta misma editorial, empeñada en reivindicar el talento innato del que algunos llaman el Rimbaud español, ha colocado en las librerías su diario íntimo Yo hubiera o hubiese amado, y la antología poética Cuarenta contra el agua. De la selección de los poemas se ha encargado el poeta navarro Francisco Javier Irazoki, que nos explica las virtudes poéticas del precoz autor.

Se puede decir que vino al mundo con la poesía inscrita en su código genético...

Según el testimonio del padre, Félix Casanova de Ayala, poeta postista, Félix Francisco Casanova fue un ejemplo de niño prodigio. A los siete u ocho años inventaba frases poéticas. Entre los catorce y los dieciséis años redactó media docena de libros. Muro, el primer texto de la antología Cuarenta contra el agua, está escrito por un muchacho quinceañero y contiene una potencia difícil de encontrar en los autores consagrados.

A pesar de su corta trayectoria es apreciable una evolución en su poesía: del aluvión de imágenes a la sobriedad expresiva.

Su primera etapa poética es, en efecto, de gran exuberancia de imágenes. Hay una magia intrincada. Pero no quiso acomodarse en su capacidad para sorprendernos y fue muy veloz en la depuración expresiva. Él sabía que una montaña nos emociona y que una sucesión de montañas nos hace bostezar. A los diecisiete años consigue una forma literaria limpia y misteriosa. Más misteriosa que antes. A medida que se despoja de adornos aumenta su hondura. Con unas migas verbales corta la respiración de los lectores.

¿Es el poeta más cercano a una estrella de rock que hemos tenido en España?

Sí, pero su literatura supera esa imagen de estrella musical. También sus gustos estéticos son más amplios. Formó un grupo de rock progresivo, Hovno, donde tocaba la guitarra eléctrica, y es cierto que la brevedad de su biografía coincide con la de varios iconos quemados del rock, Hendrix o Morrison. Sin embargo, Casanova mantuvo siempre el espíritu ecléctico. Le interesaban tanto los libros de Pessoa y Borges como los de Tzara y Joyce. Musicalmente no disfrutó menos con Bach o Mozart que con Soft Machine o Coltrane. Su propia poesía contiene matices transgresores y clásicos.

La primera noticia que tuvo de él fue por poemas que mandaba a Disco Expres. ¿Cómo fue aquello? ¿Qué le impactó más de su poesía en un principio?

A principios de los años setenta Disco Expres representaba una isla de modernidad en nuestro país. Casanova envió comentarios musicales y poemas de calidad. Nunca le leí un párrafo o verso convencional. Suficiente motivo para buscar sus páginas. Entonces mi hermana me regaló un ejemplar de Una maleta llena de hojas y el impacto me llegó directamente de su frescura literaria.

Dice que es un poeta inagotable, con infinitos estratos de lectura...

No es menos profundo que habilidoso. Cuando decide ser refinado, lo es tanto como el más delicado poeta japonés; y cuando quiere ser un creador desgarrado, se expresa con una fuerza que tienen pocos autores. Me parece que en España las primeras capas de la realidad han sido durante bastante tiempo el principal material literario, y Félix Francisco Casanova echa a volar con un mundo mental muy complejo, guiado por el sueño y lo irracional.

En su diario transcribe los resultados de un test psicológico que le practicaron: dice que es un ser perfectamente equilibrado e integrado. Pero luego está el lado oscuro que asoma en algunos pasajes de su obra. ¿Es esa ambivalencia la que le hace tan atractivo?

El resultado del test psicológico lo despeja con un puntapié humorístico: “Todo es verdad”. Para mí, el rasgo más atractivo de su personalidad es la rara combinación de cercanía y distancia con que analiza cualquier suceso íntimo o ajeno. Escribe: “Yo soy mi propio abuelo viendo a mi infancia jugar”. Por ejemplo, los últimos años de su vida coincidieron con el final del franquismo y los primeros tiempos de la Transición. Recuerde que en España teníamos un ambiente que era una mezcla de expectativas, euforias y devociones previas. Sin embargo, Casanova se definió como “apolítico de izquierdas”. Yo percibo en esas palabras una soledad muy inteligente. Él intuía que la consigna corrompe la expresión artística. En su diario se refiere a Nazim Hikmet, el poeta comunista turco, y lo ensalza. Pero a la hora de escribir los poemas, los cuentos o la novela, Félix Francisco mantiene una frialdad política de artista serio.

¿Qué aporta esta antología respecto a otras anteriores como La memoria olvidada (Hiperión, 1990)?

En La memoria olvidada se recopiló casi toda su poesía. Yo he intentado seleccionar las páginas mejores. Son cuarenta y un poemas. A la antología le puse el subtítulo Cuarenta contra el agua porque Félix Francisco Casanova identificaba la muerte con el agua. Y uso la preposición “contra” porque sus palabras no han muerto; nos acompañan y emocionan.

¿Dónde está el mejor Félix Francisco Casanova: en su prosa o en su poesía?

Exhibe idéntica fuerza en los dos terrenos. Ahora bien, como prosista tiene un mérito añadido: rompe el tópico que niega a los escritores jóvenes la capacidad para crear novelas sustanciales. Nos habíamos habituado al lugar común: para escribir una novela valiosa no basta la lucidez del autor joven; es imprescindible la madurez que sólo los años de oficio pueden aportar. Casanova prueba que ese es un dogma irrisorio frente al talento.

Le incomoda que le consideren un escritor malogrado, ¿no?

No me parece malogrado un artista que en pocos años alcanzó una calidad tan notable. El conjunto de sus obras comprende unas quinientas páginas de escritura intensa. ¿Cómo serían sus libros en la edad madura? Personalmente, ni lo sé ni me importa; me bastan los que dejó terminados. Por gratitud, desconozco la insatisfacción del que espera nuevas obras de Félix Francisco Casanova. Estoy colmado por unas palabras que no envejecen.

El Cultural.es Edición digital/BUENOS DIAS
Por Alberto Ojeda





21 de noviembre de 2010

Francisco Javier Irazoki Otxoteko (Lesaka, 1954) es poeta y conferenciante. Ha sido desde archivero hasta periodista musical en el Madrid de los años 70. Vive desde hace 17 años en París. Estudió historia de la música y armonía en París de donde es su mujer catedrática de Geopolítica. Con armonía y compás hablaba hace unos días en Pamplona sobre Sabicas. Publica en Hiperión y su columna "Radio París" se lee en el suplemento cultural de El Mundo..


¿Qué le dice el espejo?

Me refleja, pero ya no habla conmigo. Sabe que soy austero como un guijarro jainista.

Borges decía que era un veterano del pánico. ¿Y usted?

También. Opino que todos los artistas satisfechos están muertos. ¡Pero cuánto disfruto con los placeres minúsculos!

Si la música es lo que el silencio nos deja oír..., ¿qué es la poesía?
Para mí, un lugar donde consigo la ligereza. Llevo el peso de las vivencias y, gracias a la poesía, lo descargo en una página blanca.

Entre sus obras, Hombres intermitentes. ¿Tenemos mucho de intermitentes?

Sí, basta un desamor para que tengamos la transparencia de los seres desaparecidos.

¿Crear es descubrir lo urgente de tu interior para contarlo?

Eso y más. Admiro a cualquiera que raje el velo de tópicos adherido a la realidad.

Vive en París. ¿Qué no entienden de nosotros por ahí?

Se acaba el paternalismo arrogante. En general, ahora buscan con interés sincero nuestra cultura; aprenden y gozan con ella.

¿Y qué no entiende usted de por aquí?

Me cansan los diálogos ruidosos, la autocelebración y el aspaviento cañí.

¿En qué más desafinamos los navarros?

Como viajo poco a mi tierra, he perdido la afición a los reproches. Procuro el encuentro con personas cabales y sensibles.

¿Por qué se fue con la música a otra parte?

Fui siguiendo la música que llevaba una mujer parisina. Desconocía si esa música terminaba en una torre renacentista o debajo de un puente roto.

Recuerda que guardiaciviles y baserritarras desayunaban juntos. Me deja estupefacto.

Era tan habitual como la lluvia o la desconfianza.

Sinceramente, ¿les unía más el hambre o el contrabando?

Muchos campesinos recurrían al contrabando para mitigar su pobreza, y hubo pactos entre el perseguido y el perseguidor. Estaban unidos por formas variadas de penuria.

¿Poesía y París en qué riman?

En el misterio. Hace diecisiete años que fijé mi residencia en París y todavía me parece un Babel poético de vida plena.

¿Lo de París ciudad del amor, una ridiculez?

Al menos una inexactitud. Los sentimientos rebasan las geografías.

¿Eso de que uno nunca es pobre si es amado, otra ridiculez?

Discrepo. La pobreza anda más cerca del solitario que cuenta velozmente sus muchas monedas.

¿Y usted a quién prefiere, a Nicolas Sarkozy o a Carla Bruni?

Hasta con los ojos vendados elijo a Carla Bruni, inteligente y autora de las palabras bellas de una canción: "La dernière minute".

¿Vivamos como si sólo nos quedara un minuto?

Yo lo intento. El agradecimiento a la vida es mi único deporte.

¿La ideología del futuro es la fama?

Creo que se refiere a una ideología tan antigua como la debilidad humana.

¿Le ponen de los nervios los políticos?

No todos. Me desagrada el populismo; desprecia sistemáticamente a los políticos y siembra infiernos totalitarios.

Comentarista musical. Dicen que hemos perdido la armonía.

Al envejecer decimos que el mundo empeora. Ni la música ni el mundo son culpables de mis límites. Me gustaría acabar la vida celebrándola.

¿Le tira más Sabicas, Pedro Iturralde o Barricada?

Sabicas. Sin dejar de ser una de las cumbres del flamenco, influyó en los principales músicos de jazz e hizo un excelente disco de rock con el guitarrista Joe Beck.
SAL&PIMIENTA (Diario de Navarra)
 por Gabriel Asenjo

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Un hombre ha terminado de escribir (II)



No se sabe de oficio conocido
y poeta a pesar de lo contado


{Alfonso Pascal Ros sabe muy bien que sin poesía la vida no vale nada. Por eso conoce de primera mano —y sus batallas, derrotas y victorias incluídas, le ha costado— cómo se ha de vivir la poesía. Desde muy joven en guardia con Ella. Porque Alfonso ha vivido entregado a la Poesía. Eso está claro. En lucha perpetua desde su primera juventud. Inteligencia para sobrevivir en tiempos y lugares tan grises y prosaicos como éstos en los que nos ha tocado vivir. Viviendo la poesía como una experiencia artística de la que ir dejando poco a poco huella en el tiempo. Que no quede mancillada ni condenada al olvido, como algunos necios parecen pretender.



Ahora tomo en las manos por fin su último libro de poemas y desde el título va y me dice  que "ha  terminado (ya) de escribir". Bueno, esperemos que no por la cuenta que nos trae en esta tierra en que no andamos precisamente muy fecundos en poetas de una pieza como él.
Extraño e incierto título para esta última entrega poética suya con la que ha obtenido el IV Premio de Poesía 'Ciudad de Pamplona'. Casi nada.}


...estos versos míos y estas cosas
que uno piensa...
...se merecen la gloria que merecen
Que sirven a los hombres más que el pan...


{Dándoles la vuelta, agitando antes de usar el contenido, se deja traslucir Alfonso en estos versos, se transparenta; habla de sí claramente como ningún otro, o si no de sí mismo, de alguien muy parecido a él o muy cercano, personaje real o literario, enmarcado en las mismas coordenadas: "poeta a pesar de todo" y pese a quien le pese. Que no es poco.

Y tiene algo, un aire, un no sé qué de barojiano este libro de poemas, algo de noventayochista, rescate literario, como quiera que sea recalan algunos de estos versos en la mejor tradición cultural y más cercana. La nuestra. La que tenemos más a mano, a pesar de estar por muchos de nosotros, la mayoría, olvidada. Denostada.}


...es lo probable,
que aunque se abran de par en par todas las puertas
le ha de doler la vida más que a nadie.


{Hábil tejedor, Pascal Ros, de perfectos endecasílabos blancos, va dejando con ellos que vayas tú metiéndote en la historia que cuenta, la va narrando sin darte respiro, su tela de araña te atrapa, la va cantando un poeta que se precie ha de 'cantar', trobar dentro de ti, de tu mente enfebrecida de lector, asombrado como estás ante tamaño trabajo, escuela y oficio como demuestra.}


..Bien que no esté el horno
de vivir para bollos y lo fácil
es decir que uno es nada contra todos
y no eligió nacer, venir al mundo...


{Con leves, levísimos toques, arranques de fino humor quasi quevediano, un poemario que nace como toda escritura poética que en verdad lo fuerede la experiencia real, cotidiana. Sin caer, claro está, en los vicios malsanos de la ya felizmente olvidada (a mi modesto o no tan modesto entender) "poesía de la experiencia", aquellos yerbajos ya secos que tanta lata nos dieron. Cantos de sirenas al fin apagados.



Extensa galería de extraños pero cercanos personajes, la de este libro, donde ir insertándonos despacio, implicándonos a nosotros mismos como desnudos lectores, a cada uno su papel, en actitudes, vicios y virtudes, carismas, sombras y derrotas, poetas, verdugos, amantes y titiriteros de la vida.}


Apura el verso y vuelve a las andadas
cargando con un tiempo que no es suyo...


{Qué fácil parecen de decir algunos de los versos de este libro, de tono y alcance accesible en apariencia a lectores no iniciados, pero qué difíciles de elaborar, de crear tal y cómo han sido ideados. Qué clara se ve aquí, qué palpable, esa famosa 'difícil sencillez' de que hacen gala en algunas de sus obras los mejores poetas.}


Y si después de todo no compensa,
tanta entrega y afán, tamaño esfuerzo
por el verso buscado el resultado
que el papel le devuelve, cuánto tiempo
perdido sin vivir y cuántas cosas
fuera sacrificadas...


{Observatorio anónimo de la vida cotidiana. La falsa verdad de la vida retratada con exquisita inteligencia de poeta ya muy hecho, en poemas que pudieran parecer acaso de más prosaicas intenciones, de menor lirismo académico.

Pero qué claro queda en Alfonso Pascal Ros, con que palpable elegancia se lo demuestra, con que fina ironía nos lo va hilvanando, a quien quiera verlo y entenderlo, aun a quien quiera si puede y tiene arrestos para argumentarlo— acusarle acaso de liviandad, cómo se ha de vivir la poesía en esta tierra que yo suelo llamar de anti-poetas. Con valentía. Con total y absoluta libertad e individualidad.}


...Visto lo visto, falso, habladurías.
Los éxitos aquí no se perdonan
y sabemos lo sana que es la envidia.


(...)


...a mi que no me vengan con el cuento
de apuntarme a un cursillo de poetas
y vayan con los timos a otro ingenuo.


Como volver a combinar en una proporción distinta lo que ya tenía él claro, en mente desde muy joven: que sin poesía la vida no vale nada. Eso pretende a mi entender este libro, UN HOMBRE HA TERMINADO DE ESCRIBIR. Así queda dicho.}


...Apuntemos también cómo se pone
la vida no vivida, qué palabras
si levanta los ojos del papel...
Y digamos que no pasaba nada. 



versos extraídos de 
UN HOMBRE HA TERMINADO DE ESCRIBIR
Alfonso Pascal Ros
IV Premio Poesía 'Ciudad de Pamplona'
ed. Celya, Salamanca 2010 

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Cuarenta contra el agua




...sin trabajar el sudor,
sin que tus visiones te ingieran,
así se espera el amanecer
(con algo más de fuego en los bolsillos)...


[Uno se siente ridículo cuando piensa en los poemas que uno escribía con 14, 15, 16 años o poco más, se siente contrariado al descubrir la voz de Félix Francisco Casanova, extraño poeta olvidado, muerto con apenas 19 años, que nos ha legado una obra atravesada de dolor, de una sutileza lírica adulta, bosque impenetrable de imágenes y visiones.]


sé quién me espera
en esta noche en blanco y negro



[Oscuro, incómodo y real, arte visionario, y la emoción —fundamental en Poesía, “vida real” del poeta— desbordada en cada poema, cada esbozo hábilmente seleccionado por otro gran poeta, uno de los nuestros, Francisco Javier Irazoki, “Zoki”, ángel de desolada grandeza en la poesía navarra de allende fronteras, contemporáneo generacional acaso del propio Casanova, y entre cuyas obras poéticas se adivinan puntos tangenciales.]


DE TODO HAZ UN MISTERIO, GOTA
a gota mi sangre se hiela
en la noche...
...lo bello perdura en el lodo...



[Voraz caleidoscopio de imágenes, poesía gótica, seca y ‘minimal’ a veces, desbordada y excesiva en otros momentos más turbios.]


ESTAR ENTERO, SENTIRSE AGUA
ya llovida...
Larguísimo instante sin latidos:
ocurrimos como el pasar de hojas
en la noche.


 


[Llama de colores vivos la voz poética de Casanova, pesadilla violada en la noche más negra, lento crepitar del fuego en tu cabeza, es el viaje del joven poeta hacia la muerte, última costa, última orilla del mundo.]


...todo a punto
para la última ceremonia.



...como pájaro herido,
allí la mujer...
en su estela
el ejército de hombres
que la amaban.



SÍNDROME Nº7

Nada vale una vida
excepto otra vida,
así la luz de los ojos de madre
guiará mi balsa
serena y abismal.



...amigos...
Por donde han entrado
pasé antes yo.



[Auténtico “opus nigrum” de la mejor poesía española contemporánea.]



La fiebre me hace brillar
como vírgula encendida,
todas mis venas conducen al bosque,
al inmenso placer de ser lluvia.
Cada noche que pasa sé menos,
cada noche que doblo por sus cuatro puntas,
espero que acaben todas para saber nada...
y empezar a llenarme.



[La desenvoltura más alucinante y compleja para la mente de un joven poeta, de un niño-poeta.]



LAS COSAS QUE DAN PLACER...
...afanarse
en recogerlas como un avaro
tiende su capa ante
las monedas de oro,
es, imagino, un error.
Mejor tomarlas como la lluvia
que moja sin querer...



[Torturado pájaro de alas blancas o negras…]



...pero surge otra pesadilla
que tiene pies y cabeza,
algo así como la vida...



[El poeta solo en la noche, enfrentado a la Poesía.]



LA MEDIANOCHE CAE COMO UN PÁJARO
herido de sueño,
con tedio pasas la hoja
y el poema sigue su curso
como un río sin fin,
te dilata y reduce los ojos
te enfurece y amansa
y mientras la madera acaba de arder
el sopor llega con el alba


 

[Poeta nocturno, joven poeta de las sombras…]


...cuando el tren del sueño
se detiene, es imposible describir 
la tristeza que retorna a mis ojos...


 

[Imágenes potentísimas, caudal interminable de efectos de sonido, de efectos de luz, la búsqueda denodada de la expresividad en el lenguaje poético, motor del joven poeta audaz. La vida y la muerte, las dos caras de una misma moneda, en la mente alucinada del joven Casanova.]


...soy como un secreto en el arcón...
...somos velos transparentes
superponiéndonos,
una maleta llena de hojas
de mano en mano
por un largo corredor.



...oigo mi voz y no me reconozco,
¿fue tan hermoso ese día de campanas
en que desnudo en la yerba
fabriqué este recuerdo?



[El neorromanticismo y su inmersión total en la Naturaleza, detalles que son alquimia de la vida de poeta, la transmutación en oro del poema, palabra por palabra.]


[Poeta herido al que “la Noche aprisiona”, que conoce “el arte de sufrir” para su temprana juventud.]


Extraño es el arte
de sufrir...
...el vicio subterráneo
de los solitarios
extendiéndose
como un sangriento polen
en cada beso de raíz a raíz...



...Imagínate sufriendo
toda la eternidad
el aullido del parto...



...Lo cierto es que ya nunca me verás igual,
siempre imaginarás secretos
oscuros encerrados en mí...



...ser consciente
es vivir siempre junto a la muerte,
delante,
atrás
o en medio como nosotros,
la raza de los agonizantes...
...esa extraña presencia
de placer y de horror
que te rueda dentro del cuerpo...



versos sueltos extraídos de 
Antología Poética "CUARENTA CONTRA EL AGUA"
FÉLIX FRANCISCO CASANOVA
selección de Francisco Javier Irazoki
ed. Demipage, 2010

F.F. Casanova (1956-1976), extraño niño-poeta gótico

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