¿Culturalismo? Sí, gracias (I)



   El "culturalismo" en poesía ha quedado como una mancha, una marca al parecer ilegítima, algo maldito de lo que casi todo el mundo reniega o intenta renegar en la medida de lo posible. Llamarte 'poeta culturalista' es casi como un insulto.
Muchos poetas sin embargo y sin poderlo remediar aún lo siguen practicando, aunque casi ninguno se atreve a reconocerlo, y menos a defenderlo. 
Sólo uno. Sólo de un poeta tengo noticia y razón yo que con sus palabras se atreva a defenderlo. A justificarlo, a razonarlo, y con criterio. Estoy hablando de Guillermo Carnero.
A mí me convencen sus palabras al respecto. Me lo dicen todo. Me animan a seguir en esa línea que, creo, es la correcta.
Además, qué duda cabe, es un grandísimo poeta. Uno de los mejores aún vivos. Otro de los grandes. De los supervivientes de la noble estirpe.
Estos textos que siguen a continuación son suyos. Están tomados de artículos y entrevistas que él ha publicado por internet. Los hago míos.


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Hay dos grandes ámbitos en la experiencia. El primero está constituido por los acontecimientos, ordinarios o extraordinarios, que se producen en la vida cotidiana. Y lo son también los que pertenecen a la experiencia que procede de la Literatura, la Historia o las Artes. Todo lo que produce emoción y nos lleva a formularnos desde esa emoción es experiencia, con la misma legitimidad en los dos ámbitos.

Los personajes de la Historia, de la Literatura o del Arte pueden tener una entidad humana que nos recuerde la propia o la de aquellos con quienes nos vemos involucrados en el mundo cotidiano.

La memoria cultural confiere profundidad y color a nuestro deambular por el mundo real.

Permeabilidad recíproca entre la experiencia de la vida cotidiana y la experiencia cultural.

Dar cuenta de la experiencia cotidiana a través de la cultural, e igualmente superar el lenguaje del yo -reiteradamente trillado por la tradición poética.

Que los ingredientes culturales se superpongan, por un afán de refinamiento decorativo, puede ocurrir en los falsarios de la poesía, pero en quienes no lo son ese imaginario cultural, ha estado desde el primer momento imbricado con las suscitaciones emocionales e intelectuales que el poema intenta reflejar, desde la necesidad vital, por una experiencia que es, inevitablemente, tan cotidiana como cultural

Diálogo con la tradición de todas las épocas, lenguas y culturas. Digo «diálogo» para excluir la imitación o la reproducción, y para dar a entender «adaptación», no de los textos mismos, sino de la relación que entablaron con su lengua, con el pensamiento contemporáneo y con la tradición previa, alcanzando al mismo tiempo una solución de permanente vigencia.

Toda esa cultura del pasado clásico –poesía incluida- actúa como referente analógico.

La poesía que pretenda alcanzar su máximo horizonte posible habrá de concebirse como un organismo integrador de esos tres elementos ya irrenunciables, y también del fermento de la clasicidad.

Una de esas consignas totalitarias lleva algún tiempo circulando por el mundo literario español, convertida en puñalada trapera en la operación de marketing que es siempre la aparición de una nueva promoción.

Se ha jaleado en medios de comunicación respaldados por el poder y no ha retrocedido ante la manipulación de la maleabilidad mental de la juventud que llena las aulas.

Es cuestión que afecta a las cinco generaciones que hoy conviven en el horizonte poético español. Me refiero a la designación de la vida y la experiencia cotidianas como único estímulo legítimo de la creación poética, con la consiguiente desestimación, en el mismo terreno, de la cultura. Un indicio de la pobreza de la vida intelectual española; de la pérdida de la función social de las instituciones, de la degradación de la crítica, cada vez más arrinconada por la publicidad.

Claro está que el amor es fuente indiscutible de poesía; lo es cualquier acontecimiento de la vida cotidiana que modifique la sensibilidad, ponga en marcha el pensamiento emocional.

Guillermo Carnero
textos tomados de artículos y entrevistas en internet

 Guillermo Carnero, poeta

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