La Esclava Instruida


Cuando en sucesivas ocasiones me he referido en este dietario personal al "escandaloso" hecho de que no pierdo el tiempo leyendo novelas, que nada me suelen aportar y que nada me interesan, me estoy refiriendo, claro está, a la novela contemporánea, la que ha sido escrita en los últimos cincuenta o sesenta años.

Lo he repetido varias veces: las pocas novelas que he leído en mi madurez como lector han sido aquellas que fueron escritas por poetas. Lo que yo llamaría 'novela poética'.
En concreto, tengo que decir que me pirran las novelas de mis poetas favoritos. Aquellos de los que me alimento y que son mi guía en la vida.

LA ESCLAVA INSTRUIDA, de mi muy querido maestro y amigo, José María Álvarez, además de haber sido best-seller en Alemania, además de haber conseguido el Premio "La Sonrisa Vertical" de novela erótica (él diría relato pornográfico), arroja mucha luz e información de primera mano sobre la fascinante vida y milagros del personaje principal alvareziano: el adorable bon vivant, que ama la Vida y la Cultura, a partes iguales, que desprecia la vulgaridad y la mediocridad, y que siente una debilidad especial en su imaginario erótico (todos tenemos fantasías eróticas, si yo os contara las mías...) no por las llamadas lolitas o sus queridísimas nínfulas nabokovianas, colegialas adolescentes que le roban el alma, sino por las que él llama ligheas, en homenaje a la sirena creada por Lampedusa en su hermosísimo cuento.

Pero hay más, mucho más que eso en esta maravillosa novelita. Se trata de una fantástica entrega total a la Cultura. No olvidemos que Voluptuosidad y Cultura es el lema de Álvarez, según su buen amigo, el sin par Luis Antonio de Villena.

Los relatos y pormenores eróticos que contiene -sobre los que yo he vuelto en varias ocasiones por aprender también tanto, que nunca está de más, en ese terreno- me han hecho a mí alguna vez durante su lectura excitarme, turbarme hasta tal punto que me he visto obligado a tener que abandonar el libro durante un rato para entregarme feliz a otros menesteres de la carne (sólo o acompañado).

Pero..., dioses...., es todo lo que uno aprende, todo lo que disfruta, el placer en todos los sentidos de la vida, que uno encuentra ahí "revelado".
En fin, no sólo es su obra -la de este poeta, José María Álvarez, no me cansaré nunca de repetirlo- es todo lo que me ha enseñado su obra. Todo lo que está detrás. A todos los sitios a donde me ha llevado. Músicas, libros, cuadros, películas…
No, no sólo es el placer y la emoción de leer sus poemas… Hay más. Mucho más.

*** 




…el amor sublime, ése en cuyas puertas ciegan las palabras de Eloísa “Déjame ser tu puta”

…sólo la alta inteligencia depurada por el mayor ocio posible –ese sagrado ocio virgiliano…

Habías comprendido. Ya era tuyo –ya era tú como tu sangre, como los latidos de tu corazón…

Tú absorbías todo como una esponja, y ese fuego quedaba en tus ojos, y (…) con ese fuego, con esas llamas, atravesarás todas tus mudanzas y vivirás hasta la muerte en la lumbre de esa inteligencia; (…) sobre los sinsabores que pueda traerte la vida, esa luz estará en ti hasta el final, como ascuas…

…el poder de Eros –ese fuego, quizá la única luz antigua que ha traspasado los velos del cristianismo…

Cuando él murió fue arriada la bandera británica y con ella lo cubrieron. Sobre la tumba escribieron: “Esta es la tumba de Tusitala”. Y no volvieron a cazar en aquella montaña para no perturbar su sueño.

[Hay que tener el sentido del “juego”, de la “vistosidad” de la palabra poética, y de que la escritura es un fin en sí mismo. Hay que tener poder de encantamiento.]

Una vez me dijiste: “Tú has hecho que yo admire la vida. Ya no la concibo sin ti”.

Hölderlin llevaba razón: sólo cuando soñamos somos dioses.

…a estas alturas de la historia (…) sólo merece ya la pena joder y escuchar ópera…

…cuando el insomnio me acorrala con sus mares inmóviles…

…ese animal esplendoroso en que las mujeres se convierten durante un breve espacio de sus vidas…

Me miraste desde el Infierno.

Al encontrarnos nos dimos cuenta (…) que juntos podíamos tocar el otro lado de nuestros sueños.

…estábamos destinados a enloquecer juntos (…), a arder en la cola del cometa…

Tú y yo íbamos a levantar juntos un monumento a la inteligencia y al placer que, como decía Keats de la mirada del Poeta, viera a través de la opacidad de la muerte.

…alguien con quien levantar por fin un universo consagrado a la inteligencia y al placer, sobre las ruinas de este mundo.

tu sexo (…) –El botín del mundo- dije.

 

Palpamos el esplendor.

…la dicha de la Creación sin sombras (alguien dijo de esto de Haydn), el pulso de la vida…

Me gustaba comerte el coño en los lentos atardeceres…

Nuestro viejo mundo –los amigos, las formas de vivir, las noches espléndidas de alcohol, humo y conversaciones inteligentes hasta el alba…

…en qué se ha convertido mi vida, mis ilusiones: un ir de aquí para allá, rodeado de gente que te mira como a un espécimen de un género algo exótico, objeto de disección para universidades.

…Roma tiene la propiedad de alegrarme siempre el corazón…

…aborrezco cualquier etiqueta, (…) a lo que más me aproximo sería a un desencantado disfrazado de carnaval (…) cuyas alegrías son el espectáculo de la inteligencia –quiero decir, leer a Borges, o a Nabokov, o a Shakespeare, a Tácito y a diez o doce más-, el espectáculo de las mujeres y el odio a la rebelión de la gentuza.

…el matrimonio, como dijo el gran Wilde, no tenía más encanto que proporcionar una vida de decepción absolutamente necesaria para ambas partes…

…los años habían dejado en ella un velo sutilísimo de encanto, como esa pátina de las viejas obras de arte.

…el alba asesina de Nueva York entró por la ventana…

…el viejo y condenado y radiante Sur faulkneriano…

…como el brillo de bronce de la La Iliada.


…sobre su rostro (…) yo veía estrellarse esas gotas calientes que son nuestro mejor yo.

…viendo desvanecerse todos los años que alguna vez tuve (…), los años pasando y llevándome al envejecimiento y la muerte, la soledad (…); y el espectáculo de la muerte de la Literatura, de la Inteligencia…

Nosotros estábamos hechos para otra época, antes de que (…) la gente mediocre impregnara la vida con su sordidez.

…se está dispuesto a vivir en ese filo, a desafiar cualquier Infierno, a apostar sin límite por lo extraordinario…

…no se puede vivir si uno arranca de cuajo su pacto con el mundo. Pero sólo nos sentíamos vivir cuando cruzábamos esa frontera de fuego…

Tus ojos azules me persiguen el alma: fuego de Venus.

Agradecí vivir.

Como cantan en Aida: “Del mio pensiero tu sei Regina, tu di mia vita sei lo splendor”.

…la libertad del Infierno, la fascinación de la Destrucción.

…su pretensión de fijar el destino del poeta como la más noble instancia moral de su comunidad

…imágenes imborrables (…) que lo acompañan a uno hasta la muerte y que le hacen sentir la dicha de haber vivido.

…calentando el alma. (…) como si en su fuego alcanzásemos a desentrañar el más profundo de nuestros misterios (…), como si las grandes preguntas encontrasen (…) una respuesta que (…) ya deja en nosotros la certidumbre de la sabiduría.

…la bandera negra con la calavera, la seda de la Libertad, de la Desigualdad y la Gloria…


…un beso que no tenía fin, como si nos trasvasásemos el alma.

Recordé aquella frase clásica: “Uno se obliga a vivir porque alguna vez vivir es extraordinario”.

Contemplé tu coño –principio y fin de todas las cosas…

…con lumbre de delirio en nuestros ojos y en nuestros cuerpos…

…visión que hizo reverdecer en mí, el homicida que todos llevamos dentro.

...cuando a veces leo mis propios versos: siento como si otro hubiera vivido aquella historia.

...al llegar a la alta noche (…) había agasajado a mi hígado con abundancia y mi estado de lucidez alcanzaba considerables y melancólicas lejanías.

Se apoyó en la barra: era Cleopatra viendo partir sus naves hacia Actium. (…) Tiré una moneda al aire, salió el desastre.

…hay coños que han costado reinos…

…Semana Santa (…) en Sevilla. (…) el aire estalla de plenitud erótica, de exaltación de la Hembra.

…ese culo… turgente, redondito, mediterráneo, español, que es el culo de los culos.

la luz que iluminó a Virgilio, mientras soñaba La Eneida.

…más allá de una conversación inteligente frente a unas copas con destilaciones de probada nobleza no existe sino el espacio atroz de los bárbaros.

…tabaco negro (…), aguardientes, una inquebrantable devoción por Mozart y por Shakespeare, y el más absoluto desprecio por la capacidad de degradación de la especie humana.

…polla tiesa no cree en Dios.

Estábamos pasando el dedo por el filo del esplendor.

…todos mis fantasmas se daban por el culo unos a otros (…) yo ya no era yo, ni tú eras tú, sino algo que compartíamos con cada pedazo del mundo, una sensación mineral de estar en paz, parte de un latido misterioso, maravilloso, divino de la vida.

…la locura del Deseo en carne viva, el esplendor del caos, del Infierno, la exaltación de sueños muy profundos, muy grabados en nuestras carnes, seguramente desde las cavernas.

…una de las mejores impresiones que he escuchado nunca sobre Velázquez: “Jamás humilla la devoción de sus amantes” (…) es el pintor que más me conmueve (…). He seguido sus cuadros por todo el mundo.
(…) su tiempo, más sabio, no sacó de quicio las Artes.
…sabe que España es un error doloroso…
Las Meninas, como un brindis de despedida…
…la mirada con que nos contemplan para siempre aquellos fantasmas helados en un momento de su vivir.
…porque el cuadro sigue en nosotros. Las Meninas es quizá la única tela del mundo que no termina.
…estamos en el cuadro, y lo estamos para siempre simplemente porque la mirada de los personajes va más allá de nosotros y nos incluye.

España. (…) La derrota del buen caballero que pobló del sueño de la Caballería, la espantosa soledad de una meseta atroz, la incendiada locura de Durruti, la impotencia de nuestros reyes más nobles, ese instante sobrecogedor cuando Lope de Aguirre, en la lista de firmas que justificarán la muerte del Condestable, añade la suya y junto a ella escribe: traidor.
España. Nunca la entenderemos y nunca cesará de sacrificarnos.

…entonces ya todo fue como un ardiente día de sol sobre la mar. Limpio y puro. Con viento en las velas.

…mientras escuchaba aquellas músicas que tanto te gustaba a ti que sonaran mientras nos amábamos.

Era un orgasmo como si viniese de una luz anterior a la Creación…

…no hay quien le coma el coño a una mujer como otra mujer.


Hay miedo, aturde lo que por excepcional, diferencia. No es raro en un rebaño cada día más dócil, más sutilmente amaestrado. Al fin y al cabo de esa mansedumbre viven los indeseables.

…el gozo de aquella sobremesa ante un magnífico Oporto –esa suntuosa joya del silencio…

…el estrechamiento del cerco por parte de los cretinos.
“Esto es aburrido, que es lo peor que algo puede ser”.

…se trata de sentir en la piel lo que nos hace memorables.
…ese mismo roce del viento de la vida…

…la belleza sagrada de la Muerte.

…una hermosura madura, reposada, como el orden de los últimos cuartetos de Beethoven.

Los que son fieles (…) sólo conocen el lado trivial del amor. Los infieles son los que conocen las palpitaciones más violentas e inolvidables.

Cómo te encantaba la vida de Brummell.

-Me molesta la gente que no es hermosa –te dije.
(…) Pocas veces –creo que jamás- he conocido a alguien que no fuese un ser atractivo y que no acabase por desenmascarar alguna sordidez.
(…) que el cuerpo es parte principalísima de nuestro ser, que la hermosura es signo de algo.

La Traviata con la Callas, la del 58, con Valletti y Zanasi, en el Covent Garden, la que dirigió Rescigno.

Cuando veo a una mujer comer con alegría, disfrutando, me pongo cachondo. Y está bien, de vez en cuando, darse uno, con alguien a quien quieras, una comida brutal…

Qué curioso es el cine. Es quizás el único arte que puede producir una pieza perfecta, inolvidable, aun no siendo grande.

…uno de los instantes culminantes de la vida y visiones de un caballero es ese instante en que una mujer, con los brazos alzados sobre su cabeza, se quita la ropa y su rostro desaparece durante unos segundos…


(…) Es un libro para esa edad cuando al leer ya no se juzga sino que se contempla; cuando la página es un pedazo de vida.

…ahora los escritores –lo mismo que el resto del personal (…)- no tenían ya meta alguna sino el dinero.

…la “intelectualidad” actual es la primera en colaborar por cuatro pesetas en su propia extinción. (…) Nadie ha domesticado nunca en la Historia tanto a los escritores, y no sólo a los escritores, sino a la sociedad entera, como la democracia.

…como decía Stendhal, los arrebatos, salvo los de media hora y por las mujeres, son propios de bárbaros.

…de no haber vivido en una sociedad tan conformada por la mediocridad, qué vida extraordinaria y absolutamente dichosa podíamos haber llevado…

…ese vasto y resplandeciente mundo del que yo te hablaba. (…) los alminares fantásticos del Oriente, la pedregosa Grecia, las armoniosas bellezas de Italia, ríos y ciudades, atardeceres imborrables, playas remotas, bares y hoteles lujosos, y, en fin, la fastuosa seducción de los abismos. Y libros, música, cuadros…

...en nuestra forma de comprender el mundo, de vivir, de hablar, en nuestra alegría: un estilo donde nos reconocimos…
(…) La consagración (…) de esa fascinación que era (…) aprobación de la vida hasta la muerte. Ese brindis al Arte.

…tú eras para mí el relámpago donde de pronto comprendes la clave de la vida.

…el deseo que nos purificaba, como si saliéramos de las aguas primeras del mundo.

…estos propagadores de la salud a machamartillo son incansables.
(…) se pasan el día repitiéndonos que la muerte acecha tras cada deleite.
(…) un igualitario rebaño ya por fin totalmente amaestrado y, lo que es peor, higienizado.
(…) no fuman, no beben, hacen gimnasia, no leen a Stendhal, no son propensos a dejarse la piel en lechos suntuosos…, no darían su vida por un aria de Mozart o por La Traviata.

se debe morir de la misma forma que se ha vivido, contemplando lo que a lo largo de la vida has dispuesto como tu decorado.

...la muerte es una cortesana a la que se frecuenta pero de quien no se comenta en sociedad.

…nada pudo en siglos destruir a un escritor (…). El siglo XX lo consigue haciéndoles creer que son personas como las demás.

…los poetas –según afirmaba Rilke de Hölderlin- salen solos, como la luna.

…el único lujo es el tiempo, el tiempo al que dejas perderse, y el placer, el amor, la comida, el arte…


LA ESCLAVA INSTRUIDA
José María Álvarez
Colección de Erótica dirigida por Luis G. Berlanga
ed. Tusquets, 1992

 el poeta José María Álvarez
(foto Carmen Marí)

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