Gesamtkunstwerk


[La escena transcurre apenas unos minutos después de salir de la librería Auzolán. La presentación de "Ritual de combatir desnudo" ha sido un éxito inusitado de público. La verdad es que esperaba menos gente. Me ha sorprendido. 

Estoy feliz, exultante (salvo por alguna dolorosa ausencia), todo ha salido que ni a pedir de boca. Creo que hemos creado el clima ameno propicio, justo lo que yo deseaba. Nada de rollos insufribles, repletos de tecnicismos absurdos que nadie entiende (la gente desconecta al minuto 2) y que sólo sirven para espolear la vanidad del conferenciante de turno.

Estamos ahora tomándonos unas copas, "absolutamente perfectas", como diría mi maestro, en el nº 10 de la hermosa y flamante calle Tudela de Pamplona. El poeta y erudito navarro Luis Miguel Alonso Nájera se me acerca y me comenta:]

  -Alfredo, creo que eres wagneriano. Después de escucharte hablar esta tarde estoy convencido de que sí. Que eres germánico y wagneriano.

[No salgo de mi asombro, ¿yo germánico y wagneriano? Yo, el hijo adoptivo de la Cultura mediterránea, el ibicenco de pro, veneziano de Pamplona, el de la "conexión griega" ¿germánico? Pero si, como decía Woody Allen en aquella película, cuando escucho a Wagner me entran ganas de invadir Polonia.]


  -Explícame, por favor, querido Luismi, explícame eso de que soy wagneriano y, ya de paso, recomiéndame alguna obra de Wagner, lo que tú, en tu sabio entender, creas me pueda encajar.  

[Luis Miguel Alonso Nájera conoce perfectamente mis gustos; si alguien me conoce es él]


  -Mi querido amigo, en la presentación de tu "Ritual", aunque no he escuchado nada nuevo sobre lo que ya conocía de ti, me ha llamado la atención tu idea sobre la concepción del libro, que entendías como una obra unitaria, dentro de la cual todos los poemas están al servicio de esa idea troncal.

Richard Wagner fue un compositor alemán que entendía la ópera como una “obra de arte total” –Gesamtkunstwerk-, en la que se debían integrar todas las artes: música, arquitectura, pintura, vestuario, etc. Su intención era volver al espíritu original de los creadores de la ópera como género, quienes a su vez se inspiraban en lo que creían pudo ser la tragedia griega clásica. Por tanto, concebía cada ópera como una obra continua e imparable desde la primera nota hasta la última, evitando a toda costa la fragmentación tradicional que solían dividir las óperas en arias, dúos, concertantes y otras escenas. Sus obras eran casi siempre de ambientación mítica, en la que se mostraba el carácter y vicisitudes de grandes héroes, triunfos y fracasos. La música de Wagner es densa, intensa, pasional, envolvente, principal protagonista en cada ópera por encima de las voces (ésta es una de las diferencias existentes con la ópera italiana y francesa).


Por otra parte, fue un hombre apasionado, intenso, excesivo y contradictorio, con una concepción religiosa sobre la música, en la que no admitía medias tintas. También fue devoto hasta el límite de las mujeres y de la mujer como ente supremo, aunque en su caso fueron varios los amores intensos que vivió, uno de ellos el que te comenté y dio base al argumento de “Tristán e Isolda”.


También es importante destacar que chuleó a Luis II de Baviera, ferviente admirador suyo, para que le construyera en Bayreuth un teatro dedicado exclusivamente a la representación de sus “dramas musicales”. Además, este teatro es capital en la historia de la arquitectura teatral, pero eso da para otra charla aparte.

Escribió bastante sobre teoría musical, sobre su concepto de la ópera e incluso su autobiografía. Te recomendaría que leas alguno de sus escritos, a ver qué te parecen.

Hay otra relación significativa con el tema griego, y es que los grandes arqueólogos del s. XIX fueron alemanes, Schliemann entre ellos, que se dedicó a excavar las ruinas de Troya. También fueron alemanes grandes estudiosos y traductores de las tragedias griegas. La arquitectura neoclásica alemana sigue patrones más griegos que romanos….


Ahora bien, ¿dónde está el problema? Pues en que la música de Wagner está en las antípodas de la perteneciente a ese primer barroco italiano con la que tanto te identificas tú. Para mí tiene momentos incomparables y sublimes, pero inmersos en minutos y minutos de tedio (esto no se puede decir ante los devotos wagnerianos, por supuesto). Yo te aconsejaría que busques entre tus colecciones de Cd’s a ver si tienes alguna recopilación de Wagner –suele ser frecuente-, o si no te bajas algo del emule. Podrías escuchar el preludio del “Tristán”, o la muerte de amor de Isolda de la misma ópera, o los preludios de Tannhäuser o Lohengrin, o algún fragmento del Anillo del Nibelungo…. Y ya me comentarás.


Ah, y no olvides que Wagner pasó sus últimos años y murió en Venecia….

Cuando hayas escuchado algo de esto, me dices tus impresiones y lo comentamos. 

  -Me abrumas, me abrumas, me abrumas, amigo Luismi... Voy a hacer un post con todo esto ¡¡ya!!

 Luis Miguel Alonso Nájera, " la doctrina del Arte poseía" /  (Mutilva, Navarra, Junio 2005)

Publicar un comentario

  © Blogger template Shush by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP