Museo de Cera (edición anotada) I



VE DE PRONTO, COMO ESTRABON[1], MUCHÍSIMO

 «Dende allí mira su gente
cómo iba de vencida»
ROMANCE DEL REY DON RODRIGO

«La pintura, la tradición y el estilo de los sabios
perpetuarán la sorprendente historia»
LUCIO APULEYO

Dancing[2]  canalla donde
la ciudad se pierde en las primeras
sombras del puerto

Mi vida se quemó bajo tus luces
Habrás de devolverme alguna noche
una de tantas que te di?

Atravieso el alcohol
La noche se desata
Manto de los deseos

Viejos marinos turbulentos
Bellas profesionales
Maricas disfrazados
con inverosímiles trapos
Gardel en el juke-box[3]

Amo este local indeseable
Amo estas caras descompuestas
por la madrugada Estos tugurios
donde los habitantes se destrozan en un baile

El burdel abre sus puertas encendidas

Viejo cuerpo amadísimo

Ah entrañable cabeza pelada! [4]
La recuerdas?

    Fue aquí

Le salía el amor del fondo de las tripas
Ardía en una fragancia de saliva
La recuerdas?

   Entre las mesas de este bar
recogiendo los vasos
recogiendo en sus caderas al pasar
los últimos deseos ya abrasados

Misteriosa Llena de labios

La luz inconcebible de sus 15 años

Cuántas noches fue ella
mi única compañía

O una botella de vodka

O Charlier Parker en el corazón

Perderme entre sus piernas
Bailar de nuevo en su vestido

Su cuerpo es la verdad que esta noche deseo

En su gesto de burla se estrella el desencanto
Y segura de que todo habrá de serle concedido
pide más

Everybody loves my baby[5]

Era fluida y cálida como Lester Young[6]

La última copa aguada

Local maldito
     Yo que en otro tiempo
como algo exótico te veía
ahora
            sin un reproche
en tu barra me apoyo

Devuélveme una hora

Un segundo

Mi juventud

        Aquella imagen
La que quedó en tus cuartos tus espejos


*


...E LA BELLEZZA DE LA BAIA DI TAORMINA[7]

 «Este es un final
Sagrado que apetece»
WILLIAM SHAKESPEARE

«Tengo una idea sobre el particular—dijo el señor Pott—, y presumo que
 pueda ser adoptada a entera satisfacción»
CHARLES DICKENS

Para Javier Roca

Llegarás a Taormina. Quizá tus pasos
revelen el cansancio.
O quizá es que al apagarse de ese día
lo comparas, y te entristeces,
con el de todo tu mundo.
Llegarás
a Taormina. Son caminos
que ya muchos pisaron
y alguno de ellos, maestro tuyo.
Y verás las ruinas del teatro,
y entre sus columnas muertas
el espejo del mar, la sagrada presencia
del Etna.
Descansa contemplando este paisaje.
La luz del movimiento del crepúsculo.
Aquí, esa grandeza que amas
nació, fue creciendo
como los olivos, el lentisco, las chumberas,
bajo los vientos de la mar,
al par de todo ello, en la claridad.
Aquí unos hombres
aseguraron con su dibujo
del mundo, ser ellos la medida
de todas las cosas. Y a esa medida levantaron
Arte y sabiduría,
leyes y placer.
Todo aquello de cuyas ruinas aún
tú te alimentas, todo aquello
que es la última instancia de tu alma.

Llegarás a Taormina,
y descansarás contemplando esa belleza.
Y ya ni siquiera la amarás.
Porque habrás comprendido.


*


NUBES DORADAS

 «La nostalgia que siento no está ni en el pasado ni en el futuro»
FERNANDO PESSOA

«—En el coche queda una botella de ginebra.
—¿Por qué no lo dijo antes, en vez de hacerme perder el tiempo
hablando tonterías?»
DASHIELL HAMMETT

«Le resistencia se organiza en todas las frentes puras»
TRISTAN TZARA

A Jaime Gil de Biedma

Qué importa ya mi vida.
Cada vez que levanté mi casa, la
destruía. A cualquier país que llego
no amo otro momento
que aquel de divisarlo. Nunca
pude decir dos veces bien venida
a la misma mujer.

Respetarse uno mismo.

Pensar.

Veo crecer los rosales que planté.
Destapo la última botella del último
pedido.
       Miro
cómo mi vida salva cuanto hay de noble.

Por ti, oh Cultura, y por todos
los que vivos o muertos me hacen compañía, bebo.

Más allá del tiempo y de mi cuerpo,
bebo. Lleno
de nuevo el vaso. Dejo
que lentamente el alcohol vaya cortando
los hilos que me unen
a esta barbarie.

Y con la última
copa, la del desprecio,
brindo por los que aman como yo. 



*


EL CORTEJO DE LOS MAGOS[8]

 «Caminaban en silencio, cada uno embebido en sus propios  pensamientos»
JANE AUSTEN

«La política del Hampa ve las cosas por el lado en que estas no tienen  pulimento»
RUDYARD KIPLING

Ya no queda nada. Maldita sea. Maldito sea
todo. Ni un pedazo
de tasajo[9]. Ni higos.
Ni un mendrugo. ¿Este viaje de locos
no va a acabarse nunca?
Y esta peste. Hay un olor insoportable.
Ayer, mirándome en el agua
ya no reconocí mi rostro. Cada día
me repito mil veces
mi nombre para no
olvidarlo[10].
Nos miramos con recelo unos a otros, con odio.
¿Dónde estamos? ¿Qué tierra es ésta?
Alguna vez partimos de algún sitio.
Una luz en los cielos. Esa luz, sí, esa
luz... ahí...aún parece que la veo,
nos guiaba con su fulgor. Pero hace mucho
que desapareció. Hemos visto
siguiéndola, cuanto los sueños de los hombres
puedan imaginar, paisajes de cal viva,
la alta nieve que abrasa, y mares, y llanuras
que no existen, la extraña lluvia, el viento como hierro,
desiertos que de pronto eran un inmenso bloque
de hielo, y una cobra de oro en su centro brillaba,
y en una isla como una escultura, un laberinto
y una bestia bramando, devorándose a si misma.
Hemos visto cuánto horror puede parir el hombre
y también hasta donde puede llegar con su grandeza,
hemos mascado lo que somos, hasta mirarnos cara a cara
con el Destino, y escupirle.
La fiebre ha rezumado en nuestra medula
y ha ido apagando espejismo tras espejismo. Hemos pasado
ante ciudades famosísimas, y al volver
perdidos, sobre nuestros pasos, ya eran escombros
que los hombres habían olvidado.
Una noche llegamos a una posada medio derruida,
y el Cometa se detuvo, su luz
parecía embalsamar todas las formas. Y una voz
dijo: Aquí.
Pero, aquí, ¿qué? Había un recién nacido,
estaba muerto. Teníamos
hambre y frío. Melchor, enfurecido, violó a la
madre. Y arrasamos el lugar. Después seguimos.
¿Dónde estamos? ¡Qué peste!
Nuestros esclavos han ido muriendo,
y los camellos, y todos nuestros tesoros
abandonados a la codicia de los saqueadores.
Qué locura. Ya no comprendo nada.
Melchor ha perdido la cabeza. Ya no dice
más que estupideces. Está loco, ¡loco!
Es absurdo pensar que esto puede acabar bien.
¡Imposible!
Ayer contemplamos un temporal sobre un mar
que sólo era mar por debajo, inmensas masas de agua
pero sólo por abajo.
Ya no hay luz en los cielos que nos guíe.
¿Por qué seguimos? ¿Por qué cada jornada
con más fuerza, y nuestros látigos
desollando las espaldas de los porteadores?
¡Más rápido, más rápido, avanzad!
Todo cuanto miramos, todo cuanto
pensamos, ya está
podrido.
El polvo del camino está más húmedo
que nuestras gargantas.
Un sudor sólido de desasimiento
va envolviéndonos.
Aquella luz que vimos
un día, aquel relámpago en el alma.
Cómo resonaba nuestro corazón. Cada paso
apartaba la muerte como una mano
despeja de una telaraña. Sabíamos
sabíamos
que siguiendo esa estrella
de pronto, una mañana, al hacerse la luz, contemplaríamos
algo, y un rumor
sordo, como esmerilado,
un rumor de caracola, y relinchos
en la inmovilidad del alba, por encima
de las cenizas de la hoguera. Sí, lo sabíamos.
Nuestros sentidos vivían tensos
como la cuerda de un arco que va a disparar.
Pero hemos llegado al borde
del mundo. Y no había nada. Sólo
en la lejanía, otro borde, y entre eso y nosotros
tierra y aire como quemados,
trozos de osamentas de otros viajeros.
El último camello ha muerto ayer.
¡Y este hedor!
Hace un rato, Balthasar se ha quedado como muerto,
    mirando fijamente;
no ha dicho qué veía, pero de pronto
se arrodilló
y empezó a vomitar.
Sé que ya no volveremos nunca, ¿a dónde?
No debe quedar nadie.
Ya no somos mas que carne
cansada. Pedazos de la muerte.
No. Ni un paso más. Sentarnos
en esas piedras. Y esperar el fin
mirando a los ojos de las hienas.



*


I CAN ONLY SAY, THERE WE HAVE BEEN[11]

 «Nunca menciono tal asunto —afirmó Davy Byrne humanitariamente—
si creo que es un caballero al que le sucede eso. Lo único que conseguiría
es reavivar el recuerdo»
JAMES JOYCE

Darías por nada. Cambiarías
tu juventud por otra.
Tanto has errado. Salvo
cuando rendías el corazón.
Pero, sí. Cambiarías
tanto. Recuerdos,
personas, aventuras
que milagrosamente no costaron caras
y que sólo demostraban poca lucidez.
No es verdad que fuera buena escuela, o
al menos
que fuera una lección
más noble que otras.

Pero aquellos locales
donde ardió esa juventud, donde se entregaba
generosa a todas las pasiones, aquellas noches
de humo y alcohol, atravesadas por mujeres
de suntuosos rostros,
calles de Invierno y bares
donde hasta el último poro de tu cuerpo
latía por la Literatura. Esos
bares y esas
noches, no. Que en ellos
brilló como nunca
la más irrecobrable
luz de la vida.


*


ELOGIO DE LA EMBRIAGUEZ

 «Yo no deseo la felicidad. La vida es más noble»
GEORGE BERNARD SHAW

«El destino baraja las cartas, pero somos nosotros quienes jugamos»
ARTHUR SCHOPENHAUER

«Contempla tu rostro en el espejo»
BRIAS DE PRIENE

Para Pedro Gómez Valderrama

¿Quién soy yo para quejarme de mi suerte?
¿Acaso esta tierra no ha humillado otros sueños
más altos que los míos? ¿Estas arenas
no empaparon lágrimas
de más nobles desterrados?
Y ni sus nombres recordamos.
También nosotros seremos olvidados,
y el sentido de nuestros versos
mil veces modificado. Dónde, cuándo
y en qué idioma será por fin reconocido
aquello que dijimos...
Pero ay de aquel cuya palabra
no permanezca, clara, a través de los cambios,
aquel cuya vida y cuya obra
no pueda contarse un día
con la frescura de los cuentos
que narran los marinos.
Escribe. Y bebe. Bajo la clara noche
brinda por las estrellas, bebe
en la memoria nobilísima
de quienes ya, antes que tu, recorrieron
este camino. Brinda por ellos
y por el mundo que de la destrucción salvaron.
Que en el vino contemples la alta hora
en que se funden sueño y desencanto.
Acepta tu destino como el precio
de tu palabra. Escribe.


*


VIZARD[12]

 «-Péntiti.
 -No.»
LORENZO DA PONTE—MOZART

«RIGOLETTO - Ah, la maledizione!»

Para François-Michel Durazzo

Oh noche incandescente que desciende.
Que de sí misma arde.
Los inmóviles mares
de blanca lumbre de la Luna
      derramando
líquida plata
sobre aquel que vela.

  Sí, contempla
cómo chascan las colas
de la abundancia.
Pero aun así -¡responde!- ¿estás seguro?

Todo parece
embalsamado
bajo esa luz como un imán.
Su brillo, ajeno, sin unirnos a su destino, se funde
con lo incomprensible de nuestra existencia bajo esta bóveda.
Todo el firmamento tiene un sudor frío.
...Y ese bramido,
ese bramido que sale de debajo del mundo.
¿Qué bestias pugnan por salir?
El “salvaje futuro”, the all-haile hereafter[13]
de Macbeth

La muerte —¡qué salud!— engorda, ríe.

El oro está lleno de serpientes.

Todo es liso.

La civilización es un cristal
Que atraviesas haciéndolo
añicos.                          Y
entonces:
El Otro Lado, los posos del abismo.

Y aún así, ¿habría jubilo que no
latiese
en nuestras entrañas?
Ni el firmamento es más insondable que nuestra alma.

No soy hijo de ningún Dios,
y ya soy solo desesperación.
En la noche espesa como una ciénaga,
la fosforescencia misteriosa
se heriza como el veneno de la cobra.

Mirándola
alzo mi copa
      y brindo
por el animal del mundo.



*


NOMBRE ESCRITO EN EL AGUA[14]

 «Cuando tú me mirabas,
tu gracia en mí tus ojos imprimían;
por eso me adamabas,
y en eso merecían
los míos adorar lo que en ti vían»
JUAN DE LA CRUZ

A
mi  maestro
Montaigne

Como la hiedra a una pared vieja
el deseo se agarra a mi alma.
Si pudiera borrar su imagen.
Yo era feliz sin ella.
¿Por qué la suerte puso ante mí su cuerpo,
el brillo de su piel, su mirada de oro?
Yo era feliz sin ella.
Conversaba bajo el sol del ocaso
con un amigo. Hablábamos de Stendhal.
Yo era feliz.
Y de pronto cruzaste, jugando con un gato,
me miraste, reías, y al fondo el mar que separa
los mundos.
Es la luz de la adolescencia, me dijo
aquel amigo. Habrá muerto en seis meses apagada.
Yo era feliz sin ti. Y verdaderamente
seis meses antes o después
nada serías. Pero la tarde aquella hora
—como el poeta puede parar el tiempo en sus versos—
mostró la más hermosa que serías,
y la belleza condenó a mi alma
a un atroz exilio. Pues aunque ahora te tuviese
ya no tendría la que fuiste ese instante.
Nunca podré tenerla. Y mis ojos
errarán por siempre. Y moriré odiando mis manos
que serán polvo sin haber tocado el milagro.


*


MEMORIAS DE ULTRATUMBA[15]

  «En el hombre están el Laberinto y la Esfinge»
ERNST JÜNGER

«Acto continuo presenté la dimisión»
ERNEST FEYDEAU

«... y así pusiérase la vida a discreción de las naves y de la fortuna»
TÁCITO

La sabiduría es un fruto imperfecto
como dijo Píndaro[16].
Y el amor lleva la muerte en sus ojos.
Envejecer.
Morir.

Dejad que se duerman
con el vino mis piernas
y mis ojos.
Su sueño hace llegar la muerte
con suaves pisadas de amante.


*


SICELIDES MUSAE[17]

 «La soledad del hombre
y su secreto espantoso»
SALVADOR ESPRIU

Como Shakespeare escribe
We are such stuff
As dreams are made on.[18]

        Somos
lo que dejamos que pase a través de nosotros.

Y del cerner de tantos años
acaso sólo tres certezas:
          Sobre
la Libertad de la Conciencia,
no hay trato;
el Arte es ese viento
que nos arrastra más allá de lo que somos;
la capacidad de amar,
de sentir piedad ante el dolor humano
es
con la Religión, la Música, la Poesía
lo más alto que hemos conquistado.



*


PAPELES PRIVADOS
(LOBOTOMÍA[19])

 «He tomado una firme resolución, la de irme a vivir para siempre a Oceanía. Pienso terminar allí mis días, libre y tranquilo, sin preocupaciones por el mañana y sin la eterna lucha contra los imbéciles»
PAUL GAUGUIN

Charenton
Napoleón
La Nación
Revolución
Copulación

Charenton
Napoleón
La Nación
Revolución
Copulación»

PETER WEISS

«...Sin embargo, antes de llegar al verso final ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos (o de los espejismos) sería arrasada por el viento y desterrada de la memoria de los hombres en el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos, y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra»
                                                                                         
GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

«Por qué diablos sale usted de su litera? Qué pretende usted subiendo a
cubierta en ese estado?»
JOSEPH CONRAD

«¡Bebed y jurad, vosotros que vais en la proa de la ballenera de la
muerte! ¡Muera Moby Dick!»
HERMAN MELVILLE

A
William Shakespeare
Billie Holiday
y
Jorge Luis Borges
dedico estos papeles privados


Perfectamente de acuerdo con la Casa
Smirnoff[20]
       abro
una de sus botellas

Noto el contacto
sereno
del vaso en mis
dedos        su
temperatura
justa

Bebo                          Siento

      cómo llena mi
boca Inunda
de un calor como la luz
mi estómago

Si algo en el mundo me acompaña
es esta hora
cuando la noche abre extraños párpados
sobre las cristaleras de este club
        Y el mar lame
la madera de las embarcaciones
las terrazas del bar
Como los años nuestro cuerpo


Oh alas
detenidas

de la embriaguez
          Mi
vida arrastra
de cuanto fue
sólo estas trenzas desangeladas


Avanzando a ciegas por la edad

Dejando en cada año
los sueños que otro año no comprendería

El pasado de oro
La ciudad
Calles queridas
    Adornos destruidos
Los esplendores abatidos
del viejo barrio tolerante[21]

Cuadros donde anidaron pájaros
dolorosos

Entrañables imágenes

Devoradas por todos los brillos
Como una mujer largo tiempo deseada
y a quien vimos envejecer antes
de que pudiéramos meterla en nuestra cama



Contarle al barman qué



La mirada de algún borracho
Mujeres pintadas como flores secas

El Rey Lear[22]

Billares
Hoteles que añaden a mi vida
un silencio de nuevo


Guarda en tu corazón estos momentos
y si llegas a viejo
     que te sirvan


        «Usted y yo somos los dos más
        grandes artistas de
        la actualidad Usted
        en estilo egipcio y yo en moderno»[23]


Digamos como el Frédéric
de Flaubert

      Es la
mejor
época
que hemos tenido[24]


(...)

[sigue el listado enorme del brindis de José María Álvarez a todos sus mitos, en cuyas anotaciones aún sigo trabajando, así que de momento lo posponemos...]


Kavafis,
el Holandés
Errante y
el Capitán Ahab
dedico esta copa


Todo aquello que no fue satisfecho

Todo a una carta

Pidiendo ya tan sólo
ponerme al fin de acuerdo con la vida

como cuando dos huyen de la policía

Aprendiendo a morir sin nadie



Habrá enterrado uno algo en esta vida!


Contemplo una ciudad arrodillada
ante el espejo de la Sumisión

Los salones de un club abandonado
Los camareros
    a esa hora
en que también los camareros han bebido
Y digo
Oh Melancolía
bailo contigo cuando bailo solo



Estamos siendo exterminados

Es quizás el momento
de contemplar un Dürer[25] y entenderlo
Repasar mentalmente
unos poemas de
Villon Poner un disco de Fats Waller[26]
O Lester Young

Beber la última copa
a la salud de Billie Holiday

Y esperar a que la policía
tire la puerta y me sorprenda
muerto. 



© Carmen Marí
 MUSEO DE CERA
José María Álvarez
edición anotada (inédita) de Alfredo Rodríguez



[1] Geógrafo e historiador griego (63 a.C.-21 a.C.), uno de los más importantes de la época romana. Aficionado a los viajes, recorrió la mayor parte de las regiones orientales del Imperio.
[2] Es el nombre de un bar de copas, quizá de Barcelona.
[3] Máquina tocadiscos semiautomática que existía en los bares y que funcionaba con monedas.
[4] Se refiere al pene.
[5] Todo el mundo ama a mi chica. Pertenece a una canción de Charlie Parker.
[6] Extraordinario músico americano de jazz, sazofonista tenor y clarinetista (1909-1959). Una de las figuras históricas del jazz tradicional, considerado, junto con Coleman Hawkins y John Coltrane, el mejor saxo tenor de la historia del jazz.
[7] “...questo paese a poche miglia di distanza ha l’inferno attorno a Randazzo e la bellezza della baia di Taormina, ambedue fuor di misura, quindi pericolosi” es la frase entera extraída de la maravillosa novela il gattopardo, única que escribiría Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957). Forma parte del discurso del principe di Salina, Don Fabrizio, a Chevalley.
[8] el cortejo de los reyes magos es un  sugestivo fresco que se halla en el Museo Mediceo, pintado en 1459 en la capilla del Palacio Médici-Riccardi de Florencia por Benozzo Gózzoli (1420-1497). Esta obra está inspirada en otra anterior de Gentile da Fabriano.
[9]Pedazo de carne seco y salado o acecinado para que se conserve.
[10] El sujeto poético del monólogo dramático es el rey mago Gaspar.
[11] Sólo puedo decir, allí hemos estado. Debe ser el título de una canción de Billie Holiday. El poemario publicado en 2006 por JMA, de título sobre la delicadeza de gusto y pasión, está dedicado A todos los que estuvimos allí. Es obvio que las dos frases están relacionadas.
[12] Vizard es una antigua palabra inglesa de época isabelina, referida a aquella especie de máscara de hierro de los caballeros, que se cierra y se levanta.
[13] Se trata de parte de un parlamento de Lady Macbeth, cuando entra Macbeth, en la Escena V del Acto I de la tragedia shakesperiana Macbeth: "Great Glamis, worthy Cawdor / Greater than both by the all hail hereafter!". ¡Gran Glamis, digno Cawdor, más grande que ellos dos por el salve futuro!  Se trata de un saludo (un “ven a mí”) a ese salvaje futuro.
[14] Inspirado quizá en la famosa frase que el poeta John Keats ordenó que escribieran como epitafio en su lápida del Cementario inglés de Roma: aquí yace uno cuyo nombre estaba escrito en el agua.
[15] Memorias de ultratumba es una autobiografía de  François-René de Chateaubriand en 42 volúmenes que se publica en 1848.
[16] Píndaro, uno de los más célebres poetas líricos de la Grecia clásica (518-438 a.C). ¿Dónde dice eso Píndaro?
[17] Musas sicilianas. Es el comienzo del primer verso de la Égloga IV de Virgilio. Sicelides Musae, paulo maiora canamus. El poeta invoca a las musas sicilianas, es decir, a las que inspiraron a Teócrito, y les pide que eleven su tono para que sus paisajes sean dignos de un cónsul, es decir, de Polión, al que se dirige el poema.
[18] Estamos tejidos de idéntica tela que los sueños. Se trata de un pasaje de la obra La Tempestad, de Shakespeare. Un parlamento del personaje Prospero, en la Escena I y única del Acto IV. We are such stuff / As dreams are made on; and our little life / Is rounded with a sleep. Estamos tejidos / de idéntica tela que los sueños, y nuestra corta vida / se cierra con un sueño.
[19] Incisión practicada dentro de un lóbulo cerebral o en uno o más haces nerviosos del mismo.
[20] Es un tipo de vodka de origen ruso.
[21] Podría ser en Cartagena.
[22] Una de las principales tragedias de Shakespeare.
[23] En París todos llamaban a Picasso y a sus ruidosos amigos “La banda de Picasso”. Los componentes de dicha banda habían preparado el día 21 de noviembre de 1908 una de las fiestas más sonadas de que tenía memoria el Bateau Savoir (un extraño edificio construido en madera —conocido como Le Bateau Lavoir porque tenía forma de barco varado— en el número 13 de la place Ravignan, en el que se instalaría Picasso cuando se quedó a vivir en París): la cena homenaje al pintor al que todos llamaban el Aduanero Rousseau. En este banquete, Rousseau pronunciaría una frase ingenua y absurda dirigida a Picasso: “Usted y yo somos los pintores más grandes de esta era; usted en el estilo egipcio y yo en el moderno”.
[24] Frederic Moreau es el personaje principal de la novela la educación sentimental, de Gustave Flaubert, una de las novelas más amadas por Álvarez. Se trata de la frase final del libro, cuando los dos amigos, Frederic y Deslauriers, analizan sus fracasos amorosos.
[25] Pintura de Albrecht Dürer, maestro de la pintura renacentista, artista germano sin igual, eximio retratista sobre realista.
[26] Pianista americano de jazz.

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