A la sombra del verso I



De pronto, en medio de la ciudad, entre las iglesias gemelas del Carmo y de los Carmelitas, frente a la mole geométrica y británica del hospital de San António, apareció un caballo blanco llevado de la brida por un joven militar. Fue suficiente para que aquel rincón de Oporto quedara convertido en el bosque de los cuentos, en la llanura infinita donde cualquier aventura es posible. ¡Nostalgia de la caballería! Al poeta portugués Couto Viana le bastó un encuentro semejante para soñar con el imposible regreso del rey don Sebastián.

A caballo, no hay dragón en el mundo que nos cause espanto ni dilatado reino o esquivo corazón que no nos atrevamos a conquistar. Los caballos nos recuerdan que hubo un tiempo en que los dioses y los hombres convivían sobre la tierra.

 *




EL DESEADO

Me detuve en la calle a ver pasar
un joven a caballo.
Qué altivez y que aplomo militar.
Daban ganas de vitorearlo.

Con qué dulzura rozaba la espuela
el vientre sensible de la montura.
(En torno la rabia rugidora
de la multitud motorizada.)

¿En qué guerra antigua hubo de combatir,
en qué dragón clavó su lanza?
Transparentaba su apariencia
un deseo de gloria y un sol de esperanza.

¿Quién dio vida a la estatua ecuestre?
El mundo entero le obedecía.
Era, sin duda, Gran Maestre
de oculta y ardiente Caballería

En el infierno de la ciudad
una vislumbre del paraíso.
Emblema de nobleza portuguesa,
quién me diera tener la certeza
de que se llama Sebastián.

***


INVENTARIO DE AGOSTO


De pronto, entre el agobio de la gente,
una sonrisa que aparece y desaparece,
barco que adquiere forma entre las olas
y es solo otra ola más, un espejismo.
         
*

En un lugar con agua y sombra fresca
abrir un libro y no  pensar en ti.
        
*

Cuando te vi, llovía.
Dudabas en la lluvia.
Fuimos junto a un bar.
Tú no sé qué bebiste,
yo  bebí tu alegría.
Al salir a la calle
la lluvia sonreía.
        
*

Mañana azul
que entra por la ventana
y sin pudor ninguno
se acuesta entre los dos.

*

Un rostro y cien caminos
hacia infinitos paraísos,
tu rostro forestal e iluminado
por el sol de mis labios.


*** 




PEREGRINO

Vayas donde vayas,
a Roma o a Santiago,
paciente peregrino,
andante caballero,
no encontrarás nada
que no lleves contigo.


***


CANCIÓN TRISTE
        
Mi amante tiene
las virtudes del agua:
una clara sonrisa,
ojos que fluyen,
una voz transparente
que canta gota a gota.
Cuando el mundo se incendia,
cómo sabe apagarlo,
agua sobre las brasas.
Mi amor es río
que corre por la tierra,
yo me muero de sed
cada noche a su lado..
A su lado, muy lejos.
Nunca moja mis labios,
se escurre entre los dedos
y sigue susurrante
en busca de un jardín
que está en cualquier parte
en donde no esté yo.


 ***




CALIDOSCOPIO ECUESTRE

En la policromía delicada de Flandes, caballos normandos como monstruos de otro tiempo montados por gigantes.
         En Bône, la mordiente voz de los clarines y un árabe que cae a la carrera y queda inmóvil envuelto en los pliegues del albornoz verde y blanco bajo el peso del caballo muerto.
         En Pavía, los fosos del castillo y el sudor de los nerviosos corceles que lucen en la sombra.
         En Sevilla, garañones que caracolean impacientes llevados con dificultad de la brida por asustadizos soldados.
         En Toledo, sobre el puente de Alcántara, el tumultuoso tropel de los cadetes que vuelven al galope aglomerándose en desorden ante el arco estrecho de la puerta de la ciudad.
         En la confusa Constantinopla, armada con las mil lanzas de sus minaretes, los dos caballos blancos del sultán un día de Selamlik.
         En Tánger, el friso antiguo de los adolescentes que de prisa se quitan las túnicas para saltar desnudos encima de los caballos y adentrarse en el mar.
         En Oporto, en los jardines de la Cordoaria, muy cerca de donde la ciudad  alza el laborioso dedo de la torre de los Clérigos, aquel caballo blanco llevado de la brida dócil por un joven rey don Sebastián.


JOSÉ LUIS GARCÍA MARTÍN
Poesía portuguesa
Traducciones (e invenciones) inéditas en libro




 José Luis García Martín o el amor encendido a Portugal y su poesía

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